viernes, 4 de abril de 2025

Más allá de las formas

 



En el camino del despertar, la conciencia encuentra símbolos, ideas y figuras que iluminan la comprensión. Son señales en la ruta, puentes hacia una verdad más profunda. Sin embargo, cuando la mirada se fija en la forma en lugar del significado, aquello que debía guiar puede convertirse en un límite.


La mente busca seguridad en lo conocido, en aquello que parece estable e inmutable. Creencias, conocimientos, tradiciones o incluso logros personales pueden ser percibidos como cimas definitivas, cuando en realidad son solo escalones en un ascenso sin final. Si se abrazan sin espacio para la evolución, en lugar de expandir, encierran.


La verdadera sabiduría no se encuentra en la acumulación de ideas ni en la veneración de lo externo, sino en la capacidad de trascenderlo. Lo valioso no es la lámpara, sino la luz que emite; no es el sendero, sino la dirección a la que apunta.


Nada de lo que se manifiesta está ahí para ser adorado, sino para ser comprendido. La naturaleza misma enseña que todo cambia, todo fluye, y aferrarse a lo que un día fue revelación puede impedir que nuevas comprensiones se desplieguen.


Cada enseñanza, cada símbolo y cada experiencia cumplen su propósito cuando invitan a mirar más allá. Cuando en lugar de ser muros se convierten en ventanas, cuando en lugar de encerrar, liberan. Lo que ayer fue verdad puede hoy ampliarse, y lo que hoy se percibe con claridad puede mañana expandirse aún más.


Soltar las formas no significa rechazar lo que nos ha guiado, sino permitir que su luz continúe revelando nuevos caminos. La apertura es el signo de un espíritu que confía, de una conciencia que se permite recibir sin aferrarse.


Cuando la atención deja de posarse en lo externo y se abre al fluir de la verdad viva, todo se convierte en una revelación. No hay necesidad de buscar en lo inmutable lo que solo puede encontrarse en el movimiento de la conciencia despierta.



Nos abrimos a la luz que trasciende las formas, 

permitiendo que la verdad se revele sin límites.


Soltamos el apego a lo fijo,

abrazando la expansión constante del ser.


Que la claridad nos guíe más allá de lo visible,

y que cada enseñanza nos eleve hacia la esencia.


Amén.


 (Reflexionante I-43)


 


1 comentario:

  1. Me hizo pensar mucho y llegar a mis propias reflexiones. Muchas gracias!

    ResponderEliminar