La valentía de existir
Inspirado en un texto de Mario Sabán A veces nos preguntamos por qué el alma, si proviene de regiones de plenitud y luz, elige descender a un mundo donde existen la incertidumbre, la pérdida y el dolor. La vida humana está hecha de límites. Hay momentos de alegría, pero también enfermedades, despedidas, errores, desencuentros, cambios inesperados y situaciones que escapan a nuestro control. Nada parece permanecer igual por mucho tiempo. Todo se transforma. Muchas veces quisiéramos que el camino fuera más sencillo. Sin embargo, es precisamente en medio de las limitaciones donde aparecen nuestras mayores posibilidades de crecimiento. La paciencia surge cuando las cosas no ocurren como esperamos. La compasión nace al reconocer nuestras propias heridas y las de los demás. La fortaleza se revela cuando encontramos la capacidad de levantarnos después de una caída. Quizás el propósito de la existencia no sea evitar toda dificultad, sino descubrir la luz que puede manifestarse a través d...