¿Idolatría o fe en acción?
A veces, sin darnos cuenta, construimos muros a nuestro alrededor. Muros de creencias, de pensamientos repetidos, de límites que asumimos como reales. Nos decimos: "Yo soy así", "Esto no es para mí", "No puedo cambiar". Y al repetirlo, al sostenerlo, esas creencias se convierten en nuestro dios, poniendo nuestra fe en ellas. Pero la fe no es una prisión, es un movimiento. No es encierro, es expansión. Dios nos dio algo más grande que el miedo: una chispa, un alma en acción . (Job lo entendió. No aceptó pasivamente su destino. Tuvo la valentía de hablar, de preguntar, de ir más allá del sufrimiento. No se conformó con explicaciones vacías, porque su fe no era ciega, era profunda. Una fe viva, en búsqueda constante.) Nosotros tal vez no cuestionamos a Dios, pero sí podemos cuestionar los límites que nos hemos impuesto . ¿Cuántas veces nos decimos: — “Esto es imposible para mí”…? — “Siempre ha sido así, no hay otra manera”…? — “Si salgo de esta estructur...