El Dios que se recuerda en Nosotros
Hay una idea secreta —que vive en las grietas del alma que dice: Dios no es algo lejano que todo lo ve. Dios se retira . Dios se fragmenta . Dios se busca . La creación no es un espectáculo perfecto. Es una catástrofe sagrada . Un estallido de luz que, al nacer, rompió los recipientes. Y esa luz —ese Dios— cayó. Cayó en los mundos. En las piedras, en los árboles, en las lágrimas, y también en ti. Cada alma es un fragmento. Cada ser humano es un eco de una memoria más vasta , una chispa que recuerda, confusamente, que alguna vez fuimos totalidad. Y es en ti, en tus gestos más invisibles, donde Dios intenta recordarse . Cuando abrazas sin juicio, cuando creas sin miedo, cuando nombras la belleza de lo cotidiano, cuando perdonas lo que dolió tanto… estás reparando un pedazo de cielo. Quizá Dios, al mirarte amar, se acuerda por un instante de quién es. Y entonces, hay un estremecimiento en lo invisible. Un susurro en la nada que dice: “Estoy volviendo a M...